El regreso del Party Monster

Michel Alig, el famoso artista neoyorquino, ex promotor de las fiestas icónicas de la discoteca Limelight en la década de los noventas, no ha tenido una vida fácil. Un chico que, desde temprana edad, tuvo que lidiar con muchos prejuicios de la sociedad por su marcada homosexualidad y diversas experiencias que han encontrado alivio en las atmósferas de inclusión que ofrece la vida nocturna, donde el artista ha podido expresar su gran creatividad, bajo una cantidad de performances extremos, sexuales y subversivos inclinados a la vertiente pop del creador, Andy Warhol.

Performances que le han permitido transformarse en el rey de la vida nocturna, con conceptos viscerales del ser en el disfrute de espectáculos macabros, como: una mujer teniendo relaciones sexuales con el muño de un amputado que bailaba, o la sumisión y el poder de una “lluvia de oro” que el mismo Michel realizaba a sus invitados, experiencias libertinas que hacían de las fiestas de Alig eventos inolvidables y una fuerte crítica conceptual al culto de las celebridades. Estos shows le han dado gran fama y respeto en el culto de la movida nocturna, hasta ser conocido como uno de los Kid clubs.

El chico de los clubes, Michel Alig, fue perdiendo paulatinamente su fama por la caída excesiva en las drogas, al suministrarse cócteles agresivos de heroína, Special K, Rohypnol, y cocaína. El público comenzó a observar a Alig como un ídolo de oro con pies de barro, una de sus amistades comenta:

El alma de la fiesta que se arrojó por las escaleras solo para avivar más drama ahora estaba tan jodido que caer por las escaleras era todo lo que podía hacer.

Sin embargo, el punto clímax que llevó al hundimiento total de su carrera fue cuando él y su amigo Freeze, asesinaron y desmembraron a Ángel, un chico que les distribuía las drogas al club. Actualmente, Michel Alig ha pagado una condena de 17 años por su crimen, lo que considera un tiempo suficiente para purgar su pena y ser perdonado por la sociedad nocturna que, ante este artista, tiene opiniones encontradas. Muchos creen que los Kid Clubs han sido un gran aporte a la cultura electrónica, evocados con el surgimiento de la cultura new rave, pero otros no perdonan el asesinato que hizo, porque atrajo grandes problemas legales, y prejuicios al mundo de la música electrónica.

Michel Alig, para algunos es: un adicto reformado, un oportunista, un héroe de la cultura nocturna. Pensamientos que están reimpulsando su carrera en la cultura nocturna; opiniones que en el 2016 el artista buscará explotar con el próximo proyecto cinematográfico que realizará ZomBikers, con el fin de ser el nuevo rey de la vida nocturna.

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