fiestas sexuales

Crean una red de servicios sexuales a través de fiestas

En la actualidad, los medios de comunicación digitales ocupan un importante espacio en la sociedad, desde los que abarcan una comunidad grande y numerosa hasta los que están dirigidos a facilitar la comunicación en un contexto más personal. La parte interesante de todos ellos está en los diversos usos que se les pueden dar y en los diferentes matices que pueden tomar, dependiendo de quién lo mire.

En un artículo publicado en Thump, que habla acerca de fiestas sexuales donde utilizan la famosa aplicación de mensajería instantánea Whatsapp, se puede entender directamente el modus operandi en estos casos. En el mismo se expone la forma en la que, utilizando una aplicación gratis y conocida por la mayor parte de la gente, se teje una red de servicios sexuales de forma organizada, regulada y discreta.

En este caso, se habla de una en particular que funciona en Ciudad de México, controlada por un sujeto al que se le apoda El Geisha, quien este el fundador y encargado de establecer las reglas y condiciones, además de ser el organizador de las reuniones antes mencionadas. La idea es que las chicas participantes o escorts (como se les llama en esa comunidad), puedan ofrecer sus servicios a cambio de dinero a través de un grupo de Whatsapp en donde se encuentran agregados un buen número de potenciales clientes, quienes escogen en su libre preferencia.

fiestas sexuales
Imagen via: Axayácatl Márquez e Iván Vargas.

Y, además, por este mismo grupo, se ofrece la posibilidad de asistir a fiestas muy particulares que se caracterizan por sus fines sexuales libres y sin tabúes, con varios hombres dispuestos a pagar lo que sea por pasar un rato de desmadre junto a mujeres que están dispuestas a complacer cualquiera de sus deseos con tal de ganar dinero.

Es un tema difícil de abordar sin que salga a flote el tema de la moral de la sociedad, que puede ser vista desde muchos ángulos distintos. Uno de los contextos en la que puede ubicarse, radica en el hecho de lo que está bien visto y lo que no (popularmente hablando), siendo este tipo de prácticas algo que, en la mayor parte de los casos, se realiza de una forma clandestina, cuidando mucho su discreción. De ahí se pasa al tema de las represalias, ya que casi siempre, las personas que participan en este tipo de actividades se preocupan de que su identidad se mantenga en secreto, por temas personales (cónyuges, hijos, trabajo, entre otros) y hasta por temas legales (este tipo de servicios no están aprobados por la ley).

Sin embargo, llama la atención cómo, a pesar de todo lo anteriormente mencionado, el negocio de la prostitución siempre tendrá vendedores y clientes. Al leer el artículo y tener la oportunidad de entender el punto de vista de una escort, se pueden conocer los motivos que llevaron a las chicas a ese mundo y las experiencias positivas y negativas que han tenido, incluyendo un episodio de maltrato físico. Así mismo, los clientes que se expresan mencionan que pagar a cambio de sexo con quién les plazca les proporciona sensaciones de seguridad y poder, siendo uno de estos el mismo Geisha.

En conclusión, la publicación describe de primera mano como las redes sociales pueden ser una herramienta que llenan de novedades el ambiente de los favores sexuales que todos conocemos.

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