¿Cuál es la historia del Berghain?

Berghain, en Berlín, es considerado como uno de los mejores clubes de techno en el planeta, por sus fiestas que pueden durar varios días y donde los DJs han establecido una nueva definición del techno.



Berghain

Sin embargo, muchos no saben que antes de ser llamado Berghain solía ser Ostgut, el nombre que atraía a las personas. Ostgut se inauguró en 1999 y fue cerrado en el año 2003, cuando fue demolido para hacer el O2 Arena.

Ostgut

Nostalgia

El lugar no es para nada parecido a los clubs que conocemos hoy en día. Para llegar había que tomar una de las carreteras principales hacia el este de Berlín, pasar por unas baldosas de hormigón a través de un área de estructuras abandonadas hasta llegar a un edificio gris, Ostgut. A diferencia del tráfico actual, antes se podía llegar fácilmente al lugar, en tan solo 10 min.

Lo que muchos extrañan con nostalgia de Ostgut es que al estar allí podías dejar todo atrás y simplemente disfrutar de buena música. Allí no era importante la escena, tu edad, dónde trabajas, un grupo en específico, se trataba de emancipación. Un abuelo de 60 años podía acostar a sus nietos a las 21 hrs. para después irse a relajar un rato en Ostgut.

Ostgut

¿Quién era el dueño de este paraíso?

Al principio, nadie sabía quién era el dueño de Ostgut, pero sospechaban que podían ser Michael Teufele y Norbert Thormann, quienes eran dueños de the lab.oratory (un club de sexo gay). Y estaban en lo cierto. La idea de abrir este club les surgió cuando les ofrecieron más espacio para alquiler.

Los primeros días fueron un poco difíciles, pero gracias a las prácticas comerciales por parte de promotores sin fines de lucro, Ostgut obtuvo el reconocimiento que tanto quería.

Tráiganme residentes

Aparte de E-Werk, Ostgut fue el primer lugar con un DJ residente, lo cual definió el sonido del club. Para ese tiempo en la mayoría de los clubs el DJ residente era menos importante que un invitado internacional. Ostgut cambió esto, dejando que DJs como André Galluzzi y Marcel Dettmann tuvieran el protagonismo que se merecen.

¡Todos son bienvenidos!

Los que pudieron disfrutar a Ostgut estarían de acuerdo en que una de las mejores cosas de este lugar es que nunca te sentías demasiado joven o demasiado viejo, muy vestido o muy informal, demasiado rico o demasiado pobre. Por eso al momento de su cierre, en el 2003, muchos estaban tristes ya que encontrar un lugar igual, era casi tarea imposible.

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