Mi primera pastilla: «Fue como si tuviese un Abtronic»

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Bueno, la verdad es que yo ya había probado un par de veces pepa, entonces ya estaba como «acostumbrado» a la onda, si bien fue en pocas oportunidades, la pasti es mucho menos nociva que la pepa y quería probar.

Una amiga nos las había comprado (a un amigo y a mí), pero no ibamos a salir esa noche, y como llovió nos agarró cargo de conciencia, porque se fue hasta Belgrano a buscarlas, estuvo como 2hs esperando y nos sentimos culpables porque no la íbamos a ver. Así que fuimos mi amigo y yo, que teníamos pensado no salir esa noche, solo fuimos a buscar las pastillas y a saludar a nuestra amiga, pero como estaba con otras chicas y ellas salían, nos manijeamos. Encima, mi amigo ya no iba a poder salir más porque la semana siguiente empezaba a trabajar de noche, un trabajo que le comía los findes a la noche también, entonces dijimos al carajo todo y salimos con mi amiga y las amigas.
Me acuerdo perfectamente la fecha, porque fue una de las mejores noches del 2014, fue un sábado 30 de agosto, una locura.
Nos fuimos en taxi y mis amigas quisieron ir a Caix. Mi amigo, que sabe, me dice «esto está lleno de negros, agarremos un taxi y vayámonos a Terrazas, haceme caso» y la verdad que en cuanto a Joda y noche, mi amigo no suele equivocarse, abandonamos a las chicas y nos fuimos para Terrazas.
Y cuando llegamos estuvimos un toque en la pista de electrónica. Mi amigo me dice «vamos al baño», él se manda una pasti, y yo medio dudando me mandé una entera, porque él me dijo que pegaba más y mejor que de a medias y le hice caso; él ya había probado varias veces y encima estaba con él, no creía que me fuese a pasar nada.
Nos fuimos a la pista de electrónica. A eso de la hora o 45 minutos, como que se me empezaron a mover solo los brazos, fue como si tuviese un «abtronic» agarrado al brazo y hacía que se moviese solo, demasiado loco. Y no podía parar de mover los brazos. No lo podía creer, porque a mí me había empezado a gustar la electrónica hacía poco pero no sabía bien lo que era «bailar electrónica», y de repente estaba todo eufórico bailando súper, súper excitado.
Fue una experiencia única, de las mejores que tuve. La segunda vez fue con Sander en Mandarine Park, también ese mismo año.
Para colmo, cuando estábamos bailando, me llega un msj de mi amiga que dice: «che ya nos estamos yendo de Caix, la verdad que una mierda lleno de negros» así que mi amigo y yo festejamos como si hubiésemos bateado un Jonrón.
Fue increíble, la pasti se llamaba «Rolex Roja» y fue muy buena experiencia. No me arrepiento, además, te das cuenta que es un mundo diferente el  boliche común y corriente al de una fiesta electrónica. Es una experiencia que recomiendo totalmente. Como que no te importa nada más que la música, y lo mejor de todo es que no es algo adictivo, después de esa vez probé un par de veces más, pero como que una vez que probás lo que la música te hace, ya le agarrás la onda, y no hace falta tener que estar consumiendo para pasarla bien, por lo menos en mi experiencia. 
Por: Capitán Pasti

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