¿Relaciones sexuales con Drogas?

Con el boom de la cultura de las drogas desde los años 60 hasta nuestros días, se ha evidenciado el impacto de estas sustancias en reuniones sociales, tanto íntimas como grandilocuentes, tomando gran protagonismo en el mundo del EDM. Muchas inquietudes giran en torno a las drogas y su suministro. Por eso, varios investigadores han realizado numerosos estudios acerca de sus efectos en la psique y la conducta humana. Uno de los estudios fue realizado por el doctor Matthew Johnson. Se enfoca en las experiencias de numerosos individuos que han tenido relaciones sexuales mientras se encontraban bajo los efectos de diversas drogas. Johnson explica:

Mucha gente consume diferentes tipos de droga, y mucha gente tiene sexo. Escoge una droga, pregunta y verás que cualquiera te va a decir que es increíble tener sexo bajo sus efectos.

Desde que la humanidad descubrió la manera de establecer una relación espiritual, mística o enigmática con las drogas, al cultivar, fermentar, quemar y sintetizar algunos de sus componentes, se ha buscado relacionar con placeres tan básicos como el sexo, tal como afirma el referido investigador. En este sentido Johnson categoriza las experiencias sexuales recopiladas en términos demográficos y en tipos de drogas utilizadas como: alucinógenos, alcohol, nitritos, éxtasis, cannabis, cocaína y anfetaminas.

Alcohol

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El alcohol es una de las mayores drogas utilizadas en las discotecas y festivales, es un aliado en el preámbulo de una relación íntima. Así que, se asocia frecuentemente a los encuentros sexuales debido a sus características des-inhibidoras, aunque no necesariamente sea una ventaja al momento de la intimidad. Tiene efectos aleatorios en los individuos que lo consumen, puede incrementar o disminuir el deseo sexual, la excitación o el orgasmo. Entre sus efectos, al tomarse de forma moderada, permite que los individuos se expresen con una mayor libertad, encuentren placer en el estado de la expectativa y eliminan el estrés emocional. Cuando se toma de forma desenfrenada afecta el sistema nervioso, en los hombres puede ocasionar disfunción eréctil, en las mujeres resequedad en la vagina, lo que ocasiona la vivencia de una mala experiencia sexual, también influye en cómo se perciben las personas acrecentando su atractivo, e impide tomar decisiones correctas, lo que incrementa el riesgo de tener sexo sin protección. Según Johnson:

Probablemente solo ayuda a desinhibir. La ansiedad social que se produce en el momento de acercarse a una [posible] pareja se elimina. O hace más fácil proponer una práctica sexual que normalmente no le propondrías a una pareja nueva.

Cocaína y Anfetaminas

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La cocaína y anfetaminas son drogas con propiedades estimulantes del apetito sexual, las investigaciones del profesor y psicólogo Steven Shoptaw, de la unidad de abuso de sustancias en UCLA, explican que dicha característica permite circular la droga por diferentes sectores demográficos, desde amas de casas hasta pandilleros. La investigadora Zhana Vrangalova, en la serie de entrevistas recopiladas para analizar el comportamiento del sexo fuera de las relaciones tradicionales, en el proyecto titulado The Casual Sex Project certifica en uno de sus relatos los efectos de estas drogas en un encuentro sexual

Fue sexo rudo con un desconocido atractivo. Parecía casi surreal. Después me puse a pensar en el efecto que podría tener este encuentro en mi reputación, en la posibilidad de quedar embarazada y el riesgo de contraer una ETS 

Los diferentes investigadores, de la unidad de abusos de sustancias, concluyen que las anfetaminas hacen que el cerebro segregue noradrenalina, un químico que hace que el cuerpo entre en un estado alterado que proporciona mayor resistencia, concentración y energía. También hace que el cerebro segregue dopamina o químico del placer. Estas condiciones hacen que el cuerpo responda mejor a la sensibilidad física, alterando la presión arterial y el ritmo cardíaco, permitiendo controlar y prolongar el orgasmo. El investigador Steven Shoptaw, al referirse sobre las anfetaminas y los maratones sexuales, expresó “La gente tira y tira pero no se viene” en efecto, los estudios establecen que el estado proporcionado por las anfetaminas tiene una duración aproximada de 11 a 12 horas, en cambio el de la cocaína dura una hora, también los estudios expresan que los exceso de la prolongación del acto sexual por esta droga provocan sangrado e irritación en los órganos sexuales, subiendo el riesgo de contraer enfermedades, además de descontrolar los receptores de placer del cuerpo arruinando la experiencia sexual.

Marihuana

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La marihuana proporciona estados neuroquímicos que han traído opiniones encontradas entre sus consumidores al hablar del encuentro sexual.  El psicólogo Mitch Earlywine, al investigar esta droga en la universidad de Albany, New York, comenta que: “en general, dos terceras partes de los consumidores experimentados aseguran alguna mejora en su vida sexual” asimismo, en entrevistas anteriores: “indican que los hombres creían que eran más atentos en el sexo después de fumar la planta. La mayoría asegura que mejora el orgasmo y que, en general, aumenta la excitación y la sensibilidad Aunque de la misma manera, sostiene que existen casos de personas donde el uso del cannabis los hace sentir deprimidos y disminuye su apetito sexual. Sin embargo, muchas de las investigaciones sugieren que la marihuana en los muchos ajustes neuroquímicos proporcionan mayor sensibilidad, según Earlywine:

En general, los cannabinoides modulan la sensibilidad de la amígdala ante los estímulos, y la amígdala tiene que ver mucho con todas las sensaciones fuertes, en especial las sexuales. En este sentido, el cannabis puede hacer que la amígdala interprete estímulos promedio como más divertidos y sexuales de lo normal.

Los excesos de esta droga pueden traer, lo que se conoce entre sus consumidores como, “la pálida” estado de mareo que provoca inseguridad, paranoia, miedo y depresión; condiciones que privan, disuaden, y distraen de la actividad sexual. Sin embargo, gracias a su actual proceso de legalización, cada vez la hacen un producto más confiable y seguro de las demás drogas nombradas en esta publicación. En cuanto a la poca documentación que existe sobre los cannabinoides sintéticos es muy poca y recomendamos evitar su utilización.

Éxtasis

El éxtasis o MDMA  es una de las drogas que más se asocia al mundo del EDM.  En cuanto a sus implicaciones en el sexo, la base de datos de sexo casual bajo el efecto del MDMA establece que  la droga es una de las más fabulosa que se puede usar en la actividad sexual, por la complejidad que ofrecen sus propiedades. Un coctel que tiene afinidad con los alucinógenos y las anfetaminas, entre las anécdotas de sus efectos nos encontramos con un individuo y su gratificante experiencia sexual:

Hubo un punto en el que sentí que estábamos en otro lugar y en otra época y que nada importaba más que el placer del momento. Fue increíble. Empezamos alrededor de las 7:00 p.m. y no dejamos de hacer el amor hasta las 7:00 a.m.

La docente Karen McElrath, en sus estudios de MDMA explica que: “Muchos individuos que consumen MDMA puro experimentan una sensación de cercanía emocional (incluso con desconocidos), que puede incluir sensualidad, aunque sin el deseo de sexo con penetración”. La investigadora afirma que las cualidades estimulantes del sexo en el éxtasis se deben a la mezcla con otras drogas o a la poca pureza de sus propiedades, ya que a un nivel de pureza extremo disminuye la inclinación a las relaciones sexuales, condicionando el cuerpo a un estado más empático y emocional que puede ocasionar por ejemplo disfunción eréctil.

En este contexto, no hay muchas investigaciones que traten las variantes de MDMA como la MDPV o “sales de baño”. En cuanto al tema del hecho sexual, McElrath comenta: “las catinonas sintéticas usualmente se asocian con la excitación sexual, aunque existe poca investigación sobre esta relación. Está claro que las catinonas sintéticas contienen propiedades similares a las que contienen las anfetaminas y, al igual que muchos estimulantes, pueden intensificar el apetito sexual y extender la actividad sexual pero por su poca pureza y lo heterogéneo de los elementos que la componen, aumenta significativamente los riesgos al usarla, como el descontrol de los receptores de placer, o el sangrado de los órganos sexuales por la prolongación del encuentro, entre otros riesgos.

Alucinógenos

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Los alucinógenos causan alteraciones profundas en la percepción del tiempo de vigilia, provocan confusión mental, pérdida de la memoria y desorientación personal, entre las drogas disociativas se encuentran: DMT, LSD, Ketaminta y PCP.  Los relatos sobre intimar sexualmente bajo los efectos de estas drogas pierden mucha credibilidad. Entre algunas anécdotas referidas sobre estas drogas se cree que el LSD tiene propiedades afrodisíacas, comenta un individuo:

Coqueteo con todas las mujeres porque soy capaz de detectar la lujuria solo con mirarlas a los ojos… Una vez cogí a una chica por la cadera y la acerqué a mis labios. Después me detuve y lo volví a hacer una y otra vez a pesar de estar en frente de nuestros grupos de amigos. Estoy seguro de que hablaban de nosotros pero no importó porque estábamos en nuestro propio mundo

Entre los mitos urbanos también se dice que los “Hongos” estimulan la pasión parecida al efecto de las anfetaminas, aunque otros dicen que se da un estado más emocional, entre estos casos se encuentra el de una chica del “Casual Sex Projec” que ha comentado que la droga la ha llevado a tener una relación más profunda y sentirse emocionalmente comprometida con un chico que no conocía, la causa de la variabilidad de opiniones en torno a esta droga se debe a la cantidad de receptores que afecta al cerebro humano. El LDC es uno de los más agresivos, transforma los pensamientos en una realidad tangible disociada de lo existente, un mundo íntimo impredecible en el que la persona puede perder el control en un entorno social, tanto de sus mecanismos psicológicos como biológicos.

Por ello para un buen viaje y en pro del disfrute del placer sexual, es necesario estar en un espacio controlado con personas conscientes de la experiencia y las consecuencias del suministro de pequeñas dosis de estas drogas, para aminorar los riesgos de una experiencia desagradable por sus excesos, como la del DMT que paraliza al individuo o el PCP y la ketamina que saturan la distribución de aminoácidos responsables de la percepción del dolor, las respuestas del ambiente y la memoria haciendo un daño irreparable al cerebro. Entre los comentarios de los investigadores sobre esta droga se plantea que:

Todavía tenemos mucho que aprender sobre este tema pero todo indica que ayudan a sacar la propia identidad, dijo Johnson. Se podría decir que es una forma más libre de la consciencia que puede provocar pánico, ansiedad y confusión tras la pérdida del ego. [O] puede crear estados de éxtasis con sensaciones intensas de unidad con el universo y el todo.

Nitritos

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Denominados por la cultura urbana como “poppers” son vapores que se inhalan para proporcionar un plus al placer sexual, teniendo gran popularidad en las discotecas de los años 70. Los nitritos son vasodilatadores que relajan y mantienen al cuerpo en un estado de mareo que altera la percepción con el fin de preparar el cuerpo para emociones intensas entre los relatos de estos efectos se encuentra en el proyecto “Casual Sex Project” la anécdota de un hombre que puntualiza las emociones intensas de la droga:

La sensación era tan intensa que creí que mi cabeza iba a explotar, se sentía como si a los dos nos hubiera poseído algo. Nos abalanzamos y sentí que lo deseaba tanto que iba a morir si no lo tenía. Fue muy intenso y abrumador. No recuerdo mucho de lo que pasó durante los minutos que siguieron pero sí recuerdo que me vine por todo el lugar y me sentía muy excitado.

Entre los riesgos de esta droga se encuentra que el líquido si se traga por accidente y no se inhala debidamente puede traer graves daños de envenenamiento, es peligroso mezclarlo con otras drogas porque puede aumentar las deficiencias sexuales. Por otra parte, aunque sus componentes relajan los músculos del cuerpo haciendo más placentero el sexo anal, esta misma cualidad puede incrementar la posibilidad de desgarres y hemorragias aumentando el riesgo de contraer enfermedades.

Opiáceos

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Entre este tipo de fármaco se encuentra la heroína, una de las drogas más famosa por la cantidad de muertes que han causado sus sobredosis en hoteles, discos, festivales, entre otros, debido a la gran adicción y dependencia que crean sus efectos, en los mitos urbanos se sabe que tomar heroína no es un juego es una decisión. En este sentido, esta droga se suma a una gran cantidad de sedativos y calmantes que en los relatos de la investigación “Casual Sex Project” su influencia es mínima. Los estudios demográficos no arrojan datos significativos que permitan predecir o establecer un comportamiento recurrente de esta droga en la actividad sexual. Sin embargo, según el único relato del CSP, los individuos se quedan dormidos en pleno acto sexual, en parte porque la droga ralentiza el sistema nervioso, lo que inhibe la producción de sustancias asociadas al apetito sexual. Según Matthew Johnson:

Son diferentes a los sedantes clásicos como los barbitúricos, señaló. Pero, en esencia, sí tienen un efecto sedante. Hay personas a las que les puede producir más sueño, y además hay que estar despierto para tener sexo [consensuado y para poder recordarlo].

En este contexto, existen mitos urbanos que aseguran el disfrute de las relaciones sexuales bajo el efecto de estos fármacos, en dosis pequeñas provocan en un grupo minoritario de personas estados que alteran el espacio y tiempo, aumentando la comodidad y la relajación de la experiencia, también ayudan a las personas que sufren de eyaculación precoz, sin embargo una gran cantidad de personas siguen afirmando que no son buenas para el placer sexual.

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